Enredaré mis dedos
en tu dorado cabello.
Miradas candentes excitarán
y activarán los quemadores
de nuestros sexos.
Envueltos en este incendio,
acariciaré con mis flamas
todo tu ardiente cuerpo.
Cuando el calor nos sofoque,
introduciré uno de mis ardores
en tu gran llamarada...
Estimularé tu fuego sin compasión,
provocando q busques
la humedad de mi boca.
Inevitablemente, nuestras lenguas
se quemarán sin control.
Nuestros sexos arderán de placer.
Y sin piedad te llevaré al orgasmo
más caliente y placentero de tu vida.
No tendrás protección...
Te convertirás en adicta
al peligroso fuego de mi deseo...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario