Yo tengo alas de Ave Fénix,
y me permito hacer pausas,
aunque siempre quiero estar
a la altura de las águilas.
Sin olvidar q las alturas son
maravillosas,
y q el vuelo es mágico,
pliego mis alas
para tocar tierra firme,
siempre con mi alma levitando.
Y continúo la función
porque yo soy
el autor,
y protagonista,
de mi propia existencia...
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